Frailecillo, (Fratercula arctica): Esta pequeña ave es muy sensible a la contaminación por hidrocarburos. El petróleo impregna su plumaje y muere de frío o de hambre. Se han recogido 3.854 frailecillos afectados cuando se dirigían a criar en el norte de Europa.
Alca común, (Alca torda): La segunda especie con mayor mortalidad: 3.877 aves recogidas en centros de recuperación. Se manchan de fuel cuando bucean en busca de alimento.
Gaviota patiamarilla, (Larus cachinnans): La colonia en la zona afectada es muy numerosa, más de 50.000 parejas. Es la especie de gaviota que más ha acusado el vertido (748 ejemplares recogidos) hasta hoy.
Halcón peregrino, (Falco peregrinus): Los ejemplares de esta formidable ave que viven en la costa anidan en los acantilados, áreas de difícil acceso donde no ha sido posible la limpieza. El fuel sólo puede ser retirado por el oleaje.
Delfín mular, (Tursiops truncatus): En aguas gallegas viven unos 500 ejemplares, divididos en cinco manadas. El fuel mató directamente al 2% de la población. Las manadas de Arousa y de Noya-Muros fueron las más perjudicadas. A este tipo de delfín se le puede ver dentro de las rías.
Colimbo grande, (Gavia immer): Quizá de las especies más interesantes. Voló desde sus cuarteles en Islandia y Norteamérica para toparse con el fuel. Se han encontrado 65 ejemplares afectados. El hidrocarburo se deposita en su hábitat, los fondos arenosos.
Alcatraz, (Morus bassanus): Cuando se hundió el 'Prestige', los alcatraces se encontraban en pleno paso migratorio. Fueron las aves más afectadas en las primeras semanas (798 ejemplares recogidos). Afortunadamente, son muy abundantes. Provienen en su mayoría de Gran Bretaña.