“Hace falta mucha sensibilidad, imaginación, respeto a los demás y a sus problemas, además de un gran talento y sentido del humor, para convertir la aburrida y frustrante cotidianeidad de unos parados en una obra de arte”, diz Ricardo Oleaga. Isto é a mais pura verdade. Há muito tempo que não via um filme tão realista, sereno e bonito.